YA SE ACERCAN LOS REYES…

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YA SE ACERCAN LOS REYES…

Pues sí, como todos los años, algunos camellos (en la foto, Jimmy), se preguntan si podrán con tanto peso. Lejos de contratar a una pandilla de fornidos transportistas, Jimmy y su amigos colaboran todos los años en llevar juguetes a los niños para los archiconocidos Reyes Magos, misteriosos señores que vienen de lejanos países en estas fechas usando el peculiar sistema de transporte conocido usualmente como cameltrans.

El cameltrans fue inventando en el año cero según los cristianos, pues coincide sospechosamente con el nacimiento del líder cristiano, un tal Jesús. Hasta la llegada del cameltrans, todo el  mundo subía a una carreta tirada por bueyes. Uno se preguntará qué pasó con aquellos bueyes: espero no herir la sensibilidad de nadie, pero, en mi  modesta opinión, las gentes de aquella época se los comieron. No hay que alarmarse pensando que eran unos brutos, pues, sencillamente, eran prácticos: cuando los bueyes ya no cumplen bien su función, se comen, y así la Naturaleza sigue su curso.

Los famosos Reyes Magos, cuyos reinos mágicos nadie, por cierto, conoce, usaron el cameltrans por sus innegables virtudes: los camellos aguantan con poco combustible y tienen un paso bastante majestuoso. Por otra parte, pueden llevar pesadas cargas sin molestia alguna (eso es un decir, sujetar los paquetes sobre las jorobas es complicado).

El problema es que la comunidad de los camellos, que incluye camellos propiamente dichos y dromedarios, no son especialmente conocidos por sus dotes de paciencia y cariño hacia los humanos, a no ser que se entablen relaciones con ellos desde pequeños. Y es aquí DONDE ENTRAN A COLACIÓN LOS CAMELLOS DOMÉSTICOS.  ¿Quién no tiene en su hogar un camello de peluche, o, en su defecto, de fieltro? Casi todo el mundo tiene uno, por lo que no es de extrañar que en estas fiestas tan señaladas estos cuadrúpedos desaparezcan sigilosamente en medio de la noche para ayudar a sus colegas los camellos con contrato fijo que emplean los Reyes Magos. Todo esto tiene mucho mérito, pues no se les paga en dinero ni en objetos materiales: son pagados en lotes de cariño, material de pago que ya podía ponerse de moda, por cierto.

Nuestro amigo Jimmy (se hizo famoso en Cuentos de una mente confusa, pero también suele salir en facebook con su colega Nico, esponjoso camello joven que piensa más en chatear que en otra cosa, pero en fin, por algo es joven), está estos días muy ocupado, y eso que el pobre Jimmy está muy mayor, pero sus colegas camellos le ayudan y apenas se cansa.

Bueno, no voy a seguir desentrañando misterios, todo el mundo ha encontrado en su balcón una cagarruta de camello, ¿no?

 

 

 

Acerca de piligonzabar

Escritora que divaga habitualmente sobre misteriosos sucesos acontecidos en la vida real. Mi equipo de redacción y edición queremos advertirles que somos poco serios. Ver todas las entradas de piligonzabar

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