LAS VACAS TOMAN TÉ

Pues sí, he descubierto que las vacas toman té. Seguro que nadie sabe esto. Je, je, he llegado la primera.

Os preguntaréis de dónde me saco la información cuando no la saco de Internet. Aquí estoy asegurando que las vacas toman té y estaréis cavilando acerca de la veracidad de la susodicha afirmación. Ya he explicado otras veces (si no sabéis de que hablo es que no leéis el blog, lo cual deberíais hacer si queréis entender algo de lo que digo cuando desvarío) que antes de tener Internet me volvía loca mirando enciclopedias (echar una ojeada a  la entrada Exceso de información)

Ahora, desde que escuadriño/ analizo/ indago en Internet (los más jóvenes se preguntarán cómo se puede investigar si no es ahí, que lean la entrada, insisto), además de ahorrar espacio en las estanterías de mi casa, gano en velocidad de extracción informativa. Es decir, que investigo más rápido, vaya.

La búsqueda de conocimientos objetivos en Internet no es tan fácil como la gente cree; de hecho, para mí es un arte. Información hay mucha, pero, como todos sabemos, no todo lo que se lee es cierto, hay cosas escritas exclusivamente  para confundirte o para crear polémica, y, además, existe información incompleta y/o inexacta.

Llegados a este punto, dejad de mirad en Google si las vacas toman té o no. Ignoro si en Ceylan le dará al ganado vacuno por mordisquear plantaciones de Camellia sinensis mientras divagan sobre si hacerse una infusión o no. No van por ahí los tiros. Para entenderlo, hay que  mirar atentamente las siguiente fotografías:

vacatetera1

vacatetera3

Las fotografía en cuestión no están preparadas. Lo juro. El escenario está en mi cocina y no tengo ni idea de por qué la vaca está aferrada a la tetera con uñas y dientes, como si le fuera la vida en ello. Es un misterio de esos sin revolver. Si se considera que no hay mucha gente en mi casa y que a la poca que entra no le da por hacer chorradas (bueno, casi nunca, mejor corramos un tupido velo), la conclusión a la que se llega es que las vacas beben té, pues se observa una vaca pegada a una tetera de hierro fundido como un percebe al casco de un barco.

Resumiendo: al menos hay una vaca decidida a tomarse un té.

Hala, pues yo me voy a preparar una taza.

Acerca de piligonzabar

Escritora que divaga habitualmente sobre misteriosos sucesos acontecidos en la vida real. Mi equipo de redacción y edición queremos advertirles que somos poco serios. Ver todas las entradas de piligonzabar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s